FUTBOL. –Con el Estadio Rommel Fernández a reventar, la selección panameña cerró su última presentación en casa con una victoria amplia sobre República Dominicana. El marcador final de 4-2 en el amistoso del miércoles 3 de junio dejó buenas sensaciones en la Marea Roja, que necesitaba una respuesta positiva tras haber encajado una severa derrota ante Brasil apenas días atrás.
Panamá tomó el control desde temprano. Al cuarto de hora, Tomás Rodríguez encontró el primer gol dentro del área y encendió a la afición local. Segundos antes del pitazo final de la primera mitad, Víctor Griffith amplió la diferencia para que los canaleros se fueran al descanso con una cómoda ventaja de dos goles.
El segundo tiempo tuvo más intriga. Mariano Díaz recortó distancias para los quisqueyanos apenas arrancado el complemento, y durante varios minutos el partido se puso interesante. Cecilio Waterman volvió a poner oxígeno para Panamá, pero Erick Japa respondió al 67 para instalar un incómodo 3-2. La zozobra duró poco: Kadir Barría, al borde del final, firmó el cuarto tanto y cerró definitivamente la discusión.
Más allá del marcador, el encuentro sirvió como laboratorio táctico para ambos cuerpos técnicos, quienes movieron el banco con más de once variaciones durante el desarrollo del juego. Para Panamá, el foco ya está puesto en su penúltimo ensayo antes del debut mundialista: el sábado 6 de junio enfrentarán a Bosnia y Herzegovina en San Luis. En el Mundial 2026, la Marea Roja integrará el Grupo L ante Inglaterra, Croacia y Ghana.
La selección dominicana, por su parte, regresa a casa con la cabeza en alto pese al resultado. El equipo compitió, reaccionó ante cada golpe y nunca se rindió, cualidades que el proceso nacional deberá pulir en los próximos meses con miras a los compromisos oficiales de Concacaf.

