Redacción.- Este domingo 14 de junio el mundo se detiene a reconocer a quienes salvan vidas sin pedir nada a cambio. La Organización Mundial de la Salud celebra el Día Mundial del Donante de Sangre bajo el lema de este año: “Una gota de humanidad. Donemos sangre. Salvemos vidas.” Una frase simple que resume uno de los actos más solidarios que un ser humano puede hacer.
La fecha no es aleatoria. Cada 14 de junio se conmemora el nacimiento de Karl Landsteiner, el científico austríaco que descubrió los grupos sanguíneos ABO y cuyo trabajo hizo posibles las transfusiones modernas. Sin ese hallazgo, la medicina de hoy sería otra historia.
Lo que hace única a la sangre es que no tiene reemplazo. No se fabrica, no se compra y depende únicamente de quienes decidan donar de manera voluntaria. Cada donación se divide en tres componentes que pueden beneficiar hasta cuatro pacientes distintos, desde una cirugía de emergencia hasta un tratamiento contra el cáncer.

