Santo Domingo, República Dominicana.— Este jueves 18 de junio, el mundo celebra el Día de la Gastronomía Sostenible, una conmemoración impulsada por las Naciones Unidas desde 2016 a propuesta de la Sociedad Peruana de Gastronomía. El objetivo es claro: invitar a la humanidad a repensar cómo produce, prepara y consume sus alimentos, en armonía con el cuidado del planeta y la preservación de las tradiciones culinarias locales.
La gastronomía sostenible no es una moda, es un compromiso con tres pilares fundamentales: el ambiental, el social y el económico. Apostar por ingredientes locales y de temporada, reducir el desperdicio de comida y respetar las técnicas tradicionales de cada región son acciones concretas que contribuyen a la conservación de la biodiversidad y al fortalecimiento de las economías rurales en todo el mundo.
Más allá del impacto ambiental, esta forma de comer también cuida la salud. Privilegiar vegetales frescos, reducir el consumo excesivo de carne y evitar productos ultraprocesados son hábitos que benefician tanto al cuerpo como al entorno. Y en una región como el Caribe, donde la agricultura local y la pesca artesanal forman parte de la identidad cultural, optar por lo cercano no solo es sostenible, también es delicioso.
La invitación de hoy es sencilla: comprar en el mercado del vecindario en lugar del producto importado, planificar las compras para no desperdiciar comida y darle valor a las recetas que pasan de generación en generación. Cada decisión en la mesa, aunque parezca pequeña, suma a un planeta más sano para las próximas generaciones.

