Washington, D.C.- La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que la respuesta sanitaria en Venezuela ha entrado en una fase de recuperación temprana, con el objetivo de restablecer los servicios esenciales de salud, fortalecer la atención médica y prevenir nuevas emergencias tras los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
Según el más reciente informe del organismo, el desastre ha dejado 4,333 fallecidos, 16,740 heridos, 17,907 personas desplazadas y 38 centros de salud afectados. En esta nueva etapa, las autoridades venezolanas y los organismos internacionales concentran sus esfuerzos en rehabilitar la infraestructura sanitaria y garantizar la continuidad de la atención médica.
La OPS continúa brindando apoyo al Ministerio del Poder Popular para la Salud y coordina el Clúster de Salud, integrado por 110 organizaciones humanitarias junto al Comité Internacional de Rescate (IRC). Además, especialistas de la OPS y la OMS permanecen en Caracas ofreciendo asistencia técnica en vigilancia epidemiológica, logística, coordinación de emergencias, comunicación de riesgos y evaluación hospitalaria.
A través de la Célula de Coordinación (CICOM), actualmente operan 17 Equipos Médicos de Emergencia internacionales en las zonas afectadas. Hasta la fecha, estos equipos han atendido 8,489 personas y realizado 148 cirugías, mientras orientan sus labores hacia la atención primaria, la rehabilitación y el fortalecimiento de los servicios comunitarios.
La organización advirtió que el desplazamiento de miles de personas, el hacinamiento y las interrupciones de los servicios básicos incrementan el riesgo de enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias, enfermedades transmitidas por vectores y otras afecciones prevenibles mediante vacunación. También alertó sobre el impacto del desastre en la salud mental, la nutrición y la atención materna.
Como parte de las medidas preventivas, las autoridades han establecido vigilancia sobre 18 enfermedades y eventos prioritarios, además de evaluar albergues temporales en el estado La Guaira para reforzar la vigilancia epidemiológica, las jornadas de vacunación y las acciones de agua, saneamiento e higiene.
La vacunación continúa siendo una de las principales estrategias de prevención. Hasta el momento se han aplicado más de 24,400 dosis contra enfermedades como tétanos, difteria y fiebre amarilla para reducir el riesgo de brotes entre la población desplazada.
En cuanto a la ayuda humanitaria, la OPS informó que ya distribuyó seis toneladas métricas de suministros médicos, incluyendo medicamentos para enfermedades crónicas, equipos quirúrgicos y kits de traumatología. Asimismo, prepara el envío de otras 27.5 toneladas métricas de asistencia, con capacidad para brindar atención primaria a unas 200,000 personas durante un período de tres meses.
El organismo también mantiene programas de apoyo en salud mental y atención psicosocial mediante la capacitación del personal sanitario y la aplicación de protocolos de Primeros Auxilios Psicológicos en comunidades y refugios.
La OPS señaló que, pese a los avances alcanzados, aún persisten importantes desafíos para garantizar el acceso continuo a los servicios de salud, fortalecer la capacidad hospitalaria, ampliar los servicios de rehabilitación, mejorar el acceso al agua potable y mantener la vigilancia epidemiológica durante el proceso de recuperación.

