Japón.- Las autoridades de la prefectura de Kumamoto elevaron este jueves a 34 el número de fallecidos tras el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el suroeste de Japón el pasado martes, mientras los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de posibles sobrevivientes entre los escombros.
El nuevo balance incluye siete víctimas mortales en un centro comercial de la ciudad de Kashima, donde se produjo una explosión después del sismo, así como ocho personas que perdieron la vida tras el colapso de una chimenea en una planta de Nippon Paper Industries, ubicada en Yatsushiro.
Pese a la actualización de las autoridades locales, el Gobierno japonés mantiene oficialmente en 30 la cifra de fallecidos, al basarse en los datos recopilados por la Policía Nacional.
Las labores de rescate continúan más de 48 horas después del terremoto, en medio de interrupciones en los servicios de agua y electricidad y altas temperaturas que dificultan las operaciones. El Ministerio de Defensa informó que los equipos de búsqueda trabajan con perros especializados para localizar a posibles sobrevivientes.
Alrededor de 10,000 personas permanecen evacuadas en unos 400 refugios habilitados en la prefectura, donde las autoridades, junto con las Fuerzas de Autodefensa, han instalado sistemas de aire acondicionado para atender a los desplazados.
El sismo ocurrió a las 4:27 de la tarde (hora local) del martes, con epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad en la prefectura de Kumamoto. El movimiento alcanzó el nivel máximo de 7 en la escala sísmica japonesa, provocando importantes daños materiales, entre ellos el derrumbe parcial del histórico castillo de Kumamoto.
Desde entonces se han registrado cientos de réplicas, incluida una de magnitud 5.8 durante la noche del miércoles. Las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos telúricos de gran intensidad en los próximos días.

