Washington.– El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, celebra este martes su cumpleaños número 65 mientras continúa fortaleciendo el legado de los ocho años que pasó al frente de la Casa Blanca, manteniendo un perfil público más reservado, aunque con una influencia que sigue presente en la política estadounidense.
Obama hizo historia al convertirse en el primer presidente afroamericano del país. Nacido en Hawái, hijo de una estadounidense y un keniano, estudió Derecho en la Universidad de Harvard y comenzó su carrera política en Chicago, donde pasó de ser senador a conquistar la Presidencia tras imponerse en las elecciones de 2008 con el recordado lema «Yes, We Can».
Al asumir el poder, enfrentó una economía golpeada por la crisis financiera mundial y conflictos militares en Irak y Afganistán. Durante su administración impulsó medidas para la recuperación económica, promovió la reducción de la presencia militar estadounidense en el extranjero y logró aprobar una de las reformas más trascendentales de su mandato: el sistema de salud conocido como Obamacare, que amplió el acceso a seguros médicos y redujo sus costos para millones de personas.
Sin embargo, otros proyectos de gran alcance, como una reforma migratoria integral y mayores controles para la venta de armas, no lograron avanzar debido a la falta de consenso en el Congreso durante su segundo mandato.
Desde que dejó la Presidencia el 20 de enero de 2017, Obama ha optado por mantenerse alejado del protagonismo político diario. Aun así, continúa participando en iniciativas relacionadas con el liderazgo, la educación y la participación ciudadana, además de respaldar ocasionalmente a candidatos y causas del Partido Demócrata.
El exmandatario comparte su vida con su esposa, Michelle Obama, con quien contrajo matrimonio en 1992, y sus hijas, Malia y Sasha, mientras sigue siendo una de las figuras más influyentes y respetadas de la política contemporánea en Estados Unidos.

