
Los Ángeles.– Seis de cada diez padres de familias de bajos ingresos en Estados Unidos aseguran que sus hijos no tendrían suficiente comida algunos días sin los programas de alimentación escolar, según una encuesta de la organización No Kid Hungry.
El estudio, realizado entre padres con hijos desde primero hasta duodécimo grado, también reveló que el 83 % teme no poder comprar todos los alimentos que adquiere habitualmente debido al aumento de los precios.
Asimismo, el 74 % manifestó preocupación por el costo de los útiles escolares ante el inicio del nuevo año escolar.
La directora general de Share Our Strength, organización detrás de No Kid Hungry, Anne Filipic, destacó que las comidas escolares permiten a los niños concentrarse en sus clases y representan un alivio para las familias que enfrentan dificultades económicas.
Los resultados reflejan la importancia que tienen estos programas para garantizar la alimentación de miles de estudiantes estadounidenses, especialmente ante el incremento del costo de vida.
