Bogotá.– Una semana después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia, los equipos de emergencia concentran sus esfuerzos en recuperar los cuerpos de las víctimas que permanecen bajo los escombros, mientras las autoridades avanzan hacia la reconstrucción de las zonas afectadas.
El último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) sitúa en 289 los fallecidos, 4,187 los heridos y 143 los desaparecidos, mientras 354 personas han sido rescatadas. El sismo también dejó 127,557 viviendas averiadas, 26,945 destruidas y 66 edificios colapsados en 450 municipios de 15 departamentos.
En Cali, una de las ciudades más afectadas, los rescatistas trabajan en la recuperación de cuerpos bajo los escombros. En el conjunto residencial Torres del Limonar han sido recuperados 25 cadáveres y otros tres permanecen localizados.
Las autoridades consideran que, tras más de 140 horas de operaciones y varios días sin rescates con vida, se reduce la posibilidad de encontrar sobrevivientes. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, estimó que la ciudad necesitará unos 10 billones de pesos colombianos y tres años para estabilizarse y avanzar hacia una reconstrucción resiliente.
Mientras continúan las labores de emergencia, comunidades rurales también reclaman asistencia para evaluar viviendas destruidas y recibir materiales de reconstrucción. Empresarios y figuras públicas han anunciado millonarias donaciones y actividades de solidaridad para apoyar a las familias afectadas.
La emergencia entra así en una nueva etapa, marcada por el duelo, la recuperación de víctimas y el enorme desafío de reconstruir las zonas devastadas.

