Santo Domingo, República Dominicana.— Este sábado 22 de agosto, el mundo celebra el Día Mundial del Folklore, una fecha formalizada por la UNESCO para reconocer las tradiciones, costumbres, música, danzas y saberes populares que definen la identidad cultural de cada pueblo. Para República Dominicana, que tiene en el merengue, el palo, las gaga y las leyendas del campo una riqueza folclórica sin igual, la fecha no podría ser más oportuna.
Pero el 22 de agosto guarda mucho más que una celebración. En 1864, en Ginebra, Suiza, representantes de varios países firmaron la Primera Convención de Ginebra, el tratado fundacional de lo que hoy conocemos como la Cruz Roja Internacional. Un acuerdo que nació del horror de la guerra y que desde entonces ha salvado millones de vidas en conflictos alrededor del mundo. Una de las instituciones humanitarias más importantes de la historia tiene en esta fecha su acta de nacimiento.
En cuanto a nacimientos, el 22 de agosto reúne figuras de peso en el mundo de la cultura. En 1862 nació en Francia Claude Debussy, uno de los compositores más influyentes del siglo XIX y principios del XX, padre del impresionismo musical y autor de piezas que siguen resonando en las mejores salas de concierto del mundo. En 1920 vino al mundo Ray Bradbury, el escritor estadounidense cuya imaginación construyó mundos que inspiraron a generaciones enteras de lectores y científicos. Y en 1961 nació Andrés Calamaro, el cantautor argentino cuya voz y letras se convirtieron en referente del rock en español con discos que marcaron una era.
La fecha también recuerda un momento oscuro en la historia latinoamericana. En 1972, durante la dictadura militar argentina, un grupo de militantes políticos fue ejecutado sumariamente en lo que se conoce como la Masacre de Trelew, uno de los episodios más dolorosos de la represión que vivió el Cono Sur en aquella época. Y en 2004, el mundo del arte sufrió un golpe cuando dos de las obras más icónicas del pintor noruego Edvard Munch, El Grito y Madonna, fueron robadas a plena luz del día del Museo Munch en Oslo, en uno de los asaltos más audaces de la historia del arte.

