Santo Domingo.- La música típica dominicana celebra este viernes a una de sus figuras más emblemáticas. Fefita La Grande llega a los 83 años con más de seis décadas de trayectoria artística y con la energía que, asegura, le ha permitido mantenerse sobre los escenarios durante tantos años.
Nacida el 18 de septiembre de 1943 en Sabaneta, Santiago Rodríguez, Manuela Josefa Cabrera Taveras, nombre de pila de la artista, ha construido una carrera alrededor del acordeón y del merengue típico, convirtiéndose en una de las figuras más reconocidas de este género.
Para la llamada “Mayimba”, su mayor deseo en esta fecha es continuar teniendo salud para seguir haciendo aquello que ha marcado su vida.
“Mi regalo de cumpleaños desearía que Dios me dé salud y larga vida para seguir haciendo lo que me gusta y lo que amo, que se llama acordeón”, expresó la artista.
Pero aunque su historia está estrechamente ligada a la música, Fefita todavía guarda un sueño profesional que no ha podido materializar: actuar como protagonista de una telenovela.
La intérprete de “Vamos a hablar inglés” ha manifestado su interés en participar en una producción de corte romántico y ponerse en la piel de un personaje que le permita explorar una faceta diferente a la musical.
A sus 83 años, la artista también atribuye su vitalidad al respaldo que ha recibido de su público a lo largo de los años.
“Mi energía, primero me la da Dios, luego, mi público que me ha apoyado, con tanto amor, cariño y respeto por tanto tiempo”, manifestó.
Fefita recuerda con satisfacción sus 62 años de carrera y asegura que todavía quiere continuar llevando alegría a sus seguidores tanto en República Dominicana como en el extranjero.
La artista también destacó el crecimiento de la presencia femenina dentro del merengue típico y el cariño que mantiene con las nuevas generaciones de acordeonistas, a quienes considera como parte de su familia artística.
Y aunque reconoce que en algún momento ha pensado en retirarse de los escenarios, su respuesta deja claro que, por ahora, no contempla una despedida.
“Sí, he pensado en el retiro. ¿Cuándo? Cuando me muera”, afirmó entre risas la Gran Soberana.

