San Salvador.– El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aseguró que la operación desplegada en Haití para rescatar a cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada en las afueras de Puerto Príncipe tiene capacidad para desmantelar las pandillas que operan en ese país.
«Si acabamos con las pandillas de acá (El Salvador), podemos acabar con ellos. Es decisión de ellos (de los haitianos) si quieren que los acabemos o no», expresó el mandatario ante los medios de comunicación durante la visita oficial de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori.
Bukele afirmó que, aunque las fuerzas salvadoreñas tienen capacidad para enfrentar a las bandas haitianas, su prioridad es rescatar con vida a los cuatro militares. «Si nos entregan a nuestros aerotécnicos vivos, ese mismo día nos regresamos», manifestó.
Según informó la Cancillería salvadoreña, el país ha enviado a más de 2,000 integrantes de su Fuerza Armada a Haití, como parte de una operación a gran escala respaldada por varios países y organismos internacionales.
El mandatario insistió en que el despliegue no constituye una invasión ni tiene propósitos de dominación sobre el pueblo haitiano. En una publicación en X, sostuvo que el objetivo es recuperar a los militares y dar una respuesta a las pandillas responsables de su secuestro.
La participación de El Salvador en la crisis haitiana se intensificó tras la emboscada ocurrida el 18 de octubre en las afueras de Puerto Príncipe, contra un vehículo en el que viajaban los cuatro militares. El país ya formaba parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF).
El contingente salvadoreño incluye miembros de fuerzas especiales y constituye el mayor despliegue de un país en Haití desde el final de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (Minustah), que operó entre 2004 y 2017.

